Arista Este del Dado y Cresta del Pico San Bernardo (III sup)



Arista Este del Dado y Cresta del Pico San Bernardo o Pico Cortado - Sierra de Callosa - Comunidad Valenciana.


Alzándose de manera brusca y dominando la Vega Baja del Segura, emerge la Sierra de Callosa, con fuertes desniveles y profundos barrancos; ramblas descarnadas por la erosión del tiempo, donde la vegetación queda condicionada por la aridez del clima semiárido. Estas montañas descubiertas de masa arbórea nos acercan irremediablemente a África; la luz rojiza que al atardecer desprenden sus paredes, unido al árido entorno, no hacen más que confirmar que hace ya millones de años estas tierras formaron parte del Continente Africano. La localidad de Callosa de Segura vive abrazada al Pico San Bernardo, paseando por sus calles sentimos la pesada masa calcárea cerrando el horizonte; al este, destaca la arista que vamos a realizar en esta actividad, elevándose fuertemente hacia la cresta horizontal y descarnada que seguidamente recorreremos a la conquista de la cumbre. El grado relajado de la escalada contrasta con el ambiente que se respira, debido a la verticalidad de la arista Este del Dado en ciertos tramos. 

- Advertencia - Warning - Achtung -

Si tenéis algo de autoestima y vuestras facultades mentales no se encuentran aún muy mermadas, como en nuestro caso, evitad hacer el tonto por este entorno en épocas calurosas. La mejor opción, dada la anterior circunstancia, es buscarnos un bar, atragantarnos a cerveza y acabar en la playita. Haced caso al consejo.


Punto de partida:  Callosa de Segura. 

Tiempos:
  • 40 minutos desde la población hasta el hombro, donde montamos la R0.
  • 2h 45 min. desde la R0 hasta la cima.
  • 1 hora para el descenso por el PR.V- 54.2 que lleva a la población.
Desnivel: 470 metros.
Longitud total de la actividad:  5, 30 kilómetros.
Material:  cuerda de 70 metros, fisureros, algún katxarro (friends), cintas exprés, cintas largas y pies de gato (opcional).


Con los bártulos de escalar acomodados en la mochila, partimos en un día caluroso desde la calle La Cruz, tomando seguidamente y en ascenso la estrecha calle Doctor Fleming.


La calle concluye en una pista, que cogemos a la derecha, en dirección a la población de Cox.


Abandonamos la pista en breve, para remontar penosamente, y a matxete, la empinadísima ladera que nos lleva a la arista este, visible en todo momento.


Alcanzamos el hombro de la arista este, donde el terreno se alza ya de manera notable, un parabolt señala la R0. Sacamos la cuerda y demás arreos de escalada.


Comenzamos el L1 por la cara norte y escalando con tendencia a la izquierda, descubriendo más arriba los abismos ocultos del flanco sur, por donde nos elevamos en un bello y mantenido largo con algún paso de III sup. en roca excelente. Sorprendente la verticalidad de dicha vertiente, que no corresponde normalmente con un grado tan amable como éste. Nosotros aprovechamos al máximo la longitud de la cuerda de 60 metros que llevábamos, montando la R1 con katxarros en un estrecho nicho algo incómodo.


El L2 sigue la tónica de su antecesor hasta alcanzar una amplia repisa, donde hallamos el segundo parabolt que existe en la arista. Con una cuerda de 70 metros es posible hacer el primer largo e instalar la R1 en este punto, mucho más cómodo que donde lo hicimos nosotros. Desde esta repisa, el terreno comienza a perder verticalidad y grado, hasta llegar a unas gradas, donde se sitúa otro parabolt (el tercero en toda la vía). Aquí aprovechamos para montar la R2 a placer y cómodamente, con unas vistas fantásticas al desaforado urbanismo de Callosa de Segura. ¡Excitante!.


Recogemos la cuerda y demás pertrechos, y trepamos los metros que quedan para contactar con la cresta horizontal.


El principio de la cresta es ancho, lo que ayuda a avanzar bastante rápido.


Seguimos por su filo la Cresta del Pico San Bernardo, el cual es patente al fondo.


Por debajo de nosotros, y en un lugar imposible de la cara sur, vemos perplejos como mamá cabra amamanta a su prole.


Constantes trepadas y destrepes amenizan este recorrido por la desnuda línea calcárea.


Hoy toca tratado de zoología. Por sorpresa, y sobre una cálida roca; inmutable a la visión de estos dos humanos que suscriben su presencia en este caprichoso sitio, observamos un precioso lagarto de tonos grisáceos. 


Continuamos con nuestra absurda aventura, encontrándonos cerca del final, donde la cresta se estrecha algo más.

Pico San Bernardo o Pico Cortado (460 m).
En la cumbre disfrutamos de las vistas, comemos algo, bebemos poco, y con la boca más seca que un polvorón de Estepa comentamos lo penoso que se nos va a hacer bajar de aquí, ya que el calor es sofocante.


Desde la cima, bajamos siguiendo cuidadosamente las señales del PR, que en un principio nos lleva por la vertiente de la montaña que mira a la localidad de Cox.


El sendero no tiene desperdicio, obligándonos a estar atentos, ya que el descenso es abrupto por momentos. Existe algún tramo equipado con cable para ayudar en ciertos pasajes más vertiginosos.


Sin perder de vista las señales del PR, pasaremos por el Collado de la Plana al flanco sur del Pico San Bernardo, dando vista ya a Callosa de Segura. Deslizándonos por un empinado sendero alimentaremos nuestro Via Crucis particular, atormentados por el calor levantino que va secando poco a poco nuestra lengua y nuestro menguante cerebro, lo que nos lleva a acelerar más el paso en pos de un bar donde poder paladear ese delicioso elixir dorado llamado cerveza y que tanto reconforta en estos casos de imperiosa e hidratante necesidad.

Beti Aurrera.  SALUD !!!.


Como decía el gran Homer Simpsom: "cerveza, tú si que eres fiel".