PARQUE NACIONAL SIERRA DE GUADARRAMA
Antes de empezar recordaros que esta zona tiene orientación norte y que incluso en el atxitxarrante verano pedricero aquí suele hacer fresquito. Por ello es bastante recomendable realizar esta vía en días calurosos, a no ser que seáis unos makinotes que aguantan todo lo que os echen o entrenéis para realizar rutas en Siberia. La aproximación hasta el risco del Cocodrilo tampoco la regalan, y os hará sudar la gota gorda en las 2 horas de pateada que hay hasta su base, en fin... Escalada clásica de las güenas.
Aquí tenéis al dúo Utópiko a pie de vía, caracterizado por su poca clase, desorden y mal ejemplo para el alpinismo en general. Esperemos que futuras generaciones no se inspiren en sus obras y malos métodos.
LARGO 1. (V-) Comenzamos nuestra escalada ascendiendo por un sistema de canalizos algo musgosos que se complican según vamos subiendo. La primera reunión la montamos en una repisa con katxarros.
LARGO 2. (V+) Desde la reunión escalamos el frío canalizo que se pone vertikalote, para dar un paso fino a la derecha que nos introduce en el encajado y marcado diedro amarillento, por donde progresaremos en oposición. Podemos proteger este diedro con katxarros pequeños hasta que la fisura desaparece y nos obliga a salir (expuesto) a la derecha, para recorrer una placa musgosa (risa de la buena) que nos lleva a alcanzar unas setas que conducen a una sólida reunión equipada con parabolts. Tenemos la opción de montar esta segunda reunión laceando el gran cuerno de roca que vemos. Largo de aúpa.
Siendo fiel a su estilo, Rober se piró pa la derecha saliéndose de la vía, además tuvo la poca delicadeza de no poner cintas largas en el recorrido y... Ay va, la hostia!, el condenado resoplaba intentando sacar el paso (que es jodío), con la jodienda añadida de que las cuerdas corrían fatal y se movían menos que el indice bursátil de cualquier país del continente africano.
La solución fue montar una reunión intermedia en el estrecho diedro amarillento con un katxarro pequeño y un triste y desolador clavo que parece llevar ahí toda una eternidad. Menudo mal rollo produce esta situación.
Genio y figura. Rober en vez de salir por el trazado original volvió a sus andadas, y en vez de dar un paso a la derecha y salir por la dichosa placa siguió por la vertical hasta alcanzar una laja fina que sobresale de la pared, donde con movimientos atléticos y arriesgados (no se puede meter ni un puto katxarro) se sale arriba, cerca del característico cuerno. Jooder que estrés !!!
Con esto damos por finalizada otra bella escalada en nuestra querida Pedriza, que siempre depara momentos e instantes maravillosamente inolvidables. No os olvidéis de vitaminaros y mineralizaros. SALUD !!!.