EL PÁJARO - Directísima Sur - 6c (V+/A1)



PARQUE NACIONAL SIERRA DE GUADARRAMA


El Pájaro forma junto con el Yelmo y el Hueso la trilogía de riscos más importantes de La Pedriza, surrealista laberinto granítico del Sistema Central de curiosas rocas que disparan la imaginación, avivando el ánimo de escaladores y senderistas. Más de mil líneas escritas sobre la roca dan fe de la actividad escaladora del lugar, donde las placas de adherencia de todo grado y equipación son la muestra de identidad de este mágico sitio, aunque no faltan fisuras, diedros, techos y chimeneas, como las que recorren las rutas que existen en el Pájaro. Una de las clásicas más repetidas de este emblemático risco es sin lugar a dudas la Sur Clásica, abierta en 1935 por Teógenes Díaz, Ángel Tresaco y Juan Bautista Mayo, considerada una de las mejores vías de la Sierra de Guadarrama, fue todo un hito en aquella época de cuerdas de cáñamo atadas al cuerpo y de alpargatas con goma de neumático pegada a las suelas, tacos de madera y unas pocas clavijas caseras. El trazado que siguieron les llevo en la parte superior del risco por las expuestas placas de la cara sureste, que sortearon sin ningún tipo de protección, no siendo repetido este tramo debido a su exposición hasta 35 años después, evitándose hasta entonces por el largo del Escudo, que se encontraba clavado desde el 4 de julio de 1944, fecha en la que se trazó la Directísima Sur, abierta por José María Galilea, Florencio Fuentes, Pirinolli y Agostí, surcando el Escudo por su fisura lateral derecha. Su ascenso se convirtió en algo habitual durante tres décadas, donde la escalada artificial a través de la fisura del Escudo comportaba menor riesgo que el largo vecino de la Sur.
En la década de los noventa del siglo XX, con la implantación de la escalada deportiva y los avances del material específico para este deporte, fueron extrayéndose los clavos que servían de progresión del tramo del Escudo, empezando a escalarse los largos de placa de la Sur, más factibles que recorrer en libre el Escudo.


Acceso:  desde Madrid por la M-607 dirección Colmenar Viejo, para proseguir por la M-609 dirección Soto del Real y tomar más adelante la M-608 hasta el pueblo de Manzanares el Real. Nada más pasarlo a la derecha un cartel indicativo señala La Pedriza. Es importante señalar que el control de acceso (barrera) a la carretera de 7 kilómetros que lleva al aparcamiento de Canto Cochino se encuentra limitado por horarios que varían de verano a invierno.


Otra vez más, fieles a su espíritu kotxambroso, los de Utopía VertiKal vuelven al risco del Pájaro para dar todo lo que tienen, que es más bien poco. No os mováis de vuestra pantalla, ante vosotros tenéis otra deskalabrante locura del Komando UtópiKo que, seguramente, no os dejará indiferentes. ¡Bienvenidos txavales!.


EL PÁJARO - Directísima Sur (variante del Escudo).

LARGO 1.  (V+/6a)   
Iniciamos nuestra escalada entrando por una placa fácil que nos lleva al "Paso del Jaboncillo", un poco de adherencia pedricera sin posibilidad de proteger. Llegamos a un nicho, donde es muy conveniente por nuestra salud meter algún katxibatxe para proteger el Paso del Golo (V+/6a), que en travesía delicada nos conduce al diedro-chimenea del lado izquierdo. Continuamos penando un buen rato en oposición y luego en bavaresa (se protege a kañón), hasta la R1 que encontramos en la placa de nuestra derecha.


LARGO 2. (V)   
Desde la reunión salimos a la izquierda para escalar la fisura que lleva a una amplia plataforma, donde se encuentra la reunión de la vía Tino. Seguimos por el evidente diedro-canalizo que tenemos por encima, al principio es ancho, conforme ganamos metros se estrecha para acabar en unos pequeños agujeros que aprovechamos para progresar y enchufar algún hierro. Se llega a la placa bajo el techo del Escudo, en travesía hacia la derecha tendremos que dar unos pasitos finos en adherencia que nos acercarán a la R2 de la Sur Clásica, obviamos dicha reunión y seguimos escalando en diagonal ascendente a la derecha para llegar a la reunión del Escudo, que se encuentra en su borde derecho. Habrá que tener la precaución de poner cintas largas en este sinuoso largo, así evitaremos dar más tralla a los músculos a la hora de recuperar cuerda.


LARGO 3.  6c (V+/A1)   
La hora de la verdad. Sin más tonterías ni preámbulos afrontamos la txitxa de la vía. Resumiendo, la dichosa fisura del Escudo exige cada vez más según le metes zapatilla. Se empieza con pasos de quinto grado, y luego se te va pirando el tema como no hayas desayunado un buen tazón de Cola Cao o alguna de tus drogas favoritas. Totalmente "in crescendo", como una de las muchas baladas de Metallica. Si se tiene el grado, pues es sabido: se ejecuta en libre triunfador con el beneplácito de la afición - ¡Aplausos! -, en caso contrario habrá que llamar al "Tío Mañas" para intentar salir de este aprieto lo más rápido posible, y os aseguro que una vez metido en faena te agarras a un clavo ardiendo; sin remordimientos, lo importante es bajar a la tasca de turno y reírse mientras lo estas narrando. En ambos casos terminaremos saliendo resoplando del Escudo por una placa de setas que conduce a la R3, justo debajo del techo. Largo de apretar  ¡FORMIDABLE!.


LARGO 4.  (Ae 1)   
Si no se quiere tirar de estribos lo tenemos fácil, podemos salir por el trazado original de la Directísima Sur, para ello no hay más que salir de la reunión en travesía hacia la derecha hasta alcanzar el borde del techo, superando éste (IV+), saldremos algo más arriba a la placa de la Cola del Pájaro. A nosotros nos pirra en cantidad la marcha y optamos por hacer el tonto un rato más, para ello sacamos los peldaños y le damos cera al techo, que anda últimamente con un aspecto poco lustroso. Aúpa ahí !!!. La siguiente reunión se encuentra a escasos metros, tras superar el techo de marras.


LARGO 5.  (IV)   
Disfrute a tutiplén por la desorbitada y agradecida placa de setas, donde según nuestras apetencias podremos elegir entre tanto agarre talla XXL. Así se llega sin ningún contratiempo a la penúltima reunión de nuestra vía, que se halla en el Cuello del Pájaro, casi acariciando la cima.


LARGO 6.  (IV)   
Por último remontamos hasta la cumbre por la placa de adherencia, sin posibilidad de protección (expuesto). En esta placa de 15 metros antiguamente existió una gruesa cadena para facilitar su ascensión. Instalada en 1921, esta cadena desapareció durante la Guerra Civil, volviéndose a fijar tras la contienda, hasta que en los años setenta Rafael González Durán, "Loquillo", la quitó definitivamente. 


RÁPEL 20 metros 
Una vez en la cima estrechamos nuestras manos muy contentos por la labor bien hecha, comentamos las jugadas más interesantes del día y nos dejamos llevar por la magia de nuestra querida Pedriza. Más tarde lanzamos una de las cuerdas hacia el Callejón del Pájaro para realizar el rápel que se desarrolla por la cara norte de este emblemático risco.


DESCENSO
Tras el rápel continuar andando hacia el norte un corto tramo hasta llegar a una pequeña sala rodeada de paredes, aquí existen dos opciones. 
Opción 1: tomar a la izquierda (NO) una estrecha y vertical canal que exige un par de destrepes delicados antes de llegar a tierra firme, donde rodeando la cara oeste se alcanza el pie de vía, en la base de la cara sur (20-25 minutos). 
Opción 2: la más usual por ser la más corta, pero más complicada y expuesta. Tomar a la derecha (NE) y descender a través de un canalizo, para ir rodeando la cara este con varios destrepes por donde consideremos más factible hasta llegar a pie de vía (15 minutos). 


Otra aventurilla más que hemos vivido, y que espero que os haya gustado, seguidores UtópiKos. Sed felices y pasadlo fetén en todos aquellos sueños que realicéis. Mineralizaros y vitaminaros a tope.
Beti Aurrera!.  SALUD !!!.

Otra escalada dabuten en el Pájaro: